lunes 24 de octubre de 2011

VUELVE A EMOCIONARTE CON EL NABUCCO DE VERDI





Nabucco es una ópera con música del compositor Giuseppe Verdi, estrenada en 1842 (época del Risorgimiento italiano) en La Scala de Milán, y compuesta en un período muy difícil de su vida. Su esposa y dos pequeños hijos habían muerto poco tiempo antes y Verdi había prácticamente decidido no volver a componer. Esta ópera fue el primer éxito importante del compositor. El éxito se debe en parte a las cualidades musicales de la obra y en parte a la asociación que hacía el público entre la historia del pueblo israelí y las ambiciones nacionalistas de la época.


El coro Va, pensiero, del tercer acto, protagonizado por los esclavos hebreos es, sin dudas, el número más popular de la ópera. En su época, los italianos lo asimilaron como un canto contra la opresión extranjera (austríaca) en que vivían. El éxito de este coro perdura hasta nuestros días. Al menos, al profesor de historia del mundo contemporáneo que conocéis y padeceéis, pese a ser desconocedor del mundo de la ópera, se le sigue poniendo carne de gallina cada vez que la escucha (... y sin ser italiano).


En el coro, los hebreos, derrotados y esclavizados por las tropas de Nabucco, rey de los asirios, se lamentan de su desgracia e imploran la ayuda de Jehová para evitar su destierro. En la mente de los italianos, se imaginaron ellos mismos cuando fueron vencidos por los austríacos. A las riberas del Eufrates, en donde se encuentran recluidos los hebreos prisioneros, éstos cantan el “Va, pensiero”, en el que recuerdan con melancolía la patria lejana y las ansias de volver a ella.


Este coro fue entonado en el funeral de Verdi, casi 60 años más tarde, cuando era ya casi un himno nacional para los italianos.



“¡Vuela pensamiento, con alas doradas,


pósate en las praderas y en las cimas


donde exhala su suave fragancia


el aire dulce de la tierra natal!


¡Saluda a las orillas del Jordán


y a las destruidas torres de Sión!


¡Ay, mi patria, tan bella y abandonada!


¡Ay recuerdo tan grato y fatal!


Arpa de oro de los fatídicos vates,


¿por qué cuelgas silenciosa del sauce?


Revive en nuestros pechos el recuerdo,


¡Háblanos del tiempo que fue!


Canta un aire de crudo lamento


al destino de Jerusalem,


que te inspire el Señor una melodía


que infunda virtud en el padecimiento.”


Traducción de versos del coro “Va, pensiero” de la ópera Nabucco de Verdi